Un sistema de riego automatizado contribuye a la belleza del jardín a la vez que ahorra agua, ya que se utiliza lo justo y necesario para cada zona. Para el cliente, es un alivio de responsabilidad y de tiempo, sobre todo en los entornos extensos.
Existen dos tipos de riego automatizado. El riego por aspersión es el adecuado para céspedes y rocallas. El riego por goteo se emplea en las jardineras, los setos y los árboles.
Podemos planificar e instalar un sistema personalizado para su jardín. Tras un análisis de todo el entorno, suministramos todo el material e instalamos los grupos de presión, los sistemas de control y automatismos, así como todos los accesorios necesarios. El servicio se finaliza con la puesta en marcha del sistema.